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por mujeres libres, personas felices y sociedades fuertes

Por mujeres libres, personas felices, y sociedades fuertes. / Madrid. J.M

Escalofriante: una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido violencia física o sexual, principalmente por parte de un compañero sentimental. En el Día Internacional, 25 de noviembre, de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer me centro en Turquía: mujeres que se suicidan o lo que no se sabe muy bien si se trata de los denominados “suicidios del honor”, es decir, empujadas a suicidarse para “preservar” el honor de la familia y el caso de una mujer turca que crea un blog denominado “Tortura de una mujer en Analya” para dar a conocer la supuesta impunidad policial de la violencia de su ex novio contra ella. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el 42% de las mujeres turcas ha sufrido violencia física o sexual.

1. Mujeres (a las) que se (les) quitan la vida

“- Por supuesto, la causa de estos suicidios es la extrema infelicidad de las jóvenes, de eso no hay la menor duda- le dijo el ayudante del gobernado a Ka- pero si la infelicidad fuera una razón válida para el suicidio, la mitad de las mujeres de Turquía lo haría“.

Es un extracto de la obra ‘Nieve’, escrita por el célebre autor turco Orhan Pamuk. Sorprende esta novela por su (semi) valentía al mostrar un hecho bastante oscuro en la historia/actualidad de Turquía, ficciona la realidad: mujeres que se suicidan (o lo hacen de forma forzada, a lo que se le denomina “suicidio del honor”).

Kars, pueblo donde se desenvuelve la historia que narra Pamuk, es testigo de este ‘fenómeno’: chicas se suicidan una tras otra, sin que las familias (al parecer) tuvieran una mínima sospecha: “Todos insistían en que sus hijas no tenían la menor preocupación y que el suceso les había sorprendido y les había dejado muy abatidos”.

Ficción que impacta con la realidad, la obra no toca este matiz: en muchas ocasiones, no se sabe con certeza hasta qué punto se trata de un suicidio o un suicidio forzado, ya que en determinadas zonas de Turquía, como la Anatolia profunda o el este del país, en este caso concreto Kars se encuentra al nordeste de Turquía, donde la situación de la mujer es mucho peor que en el resto, aunque sí es cierto que se está dando cierto movimiento reivindicativo de sus derechos, debido a la guerra y al escaso desarrollo en parte (la presión externa y las condiciones de pobreza dificultan el desarrollo de una sociedad).

El namus (honor) juega un papel importante que se rompe a la mínima: ir al cine, ir al bazar sin permiso, no hablemos ya de mantener relaciones sexuales. Hay que tener en cuenta que la existencia de matrimonio infantil forzado, la violencia doméstica y la negación de derechos reproductivos son a menudo factores que contribuyen al suicidio, informan expertos.

Este vídeo muestra la historia de una mujer. Son llamativos los comentarios en su canal de Youtube: usuarios advierten que estos hombres no son turcos, sino kurdos. Llama la atención el tono de ira que utilizan los usuarios que realizan estos comentarios.

En la novela ‘Nieve’ se observa: falta de comprensión de padres que pegaban a sus hijas, prohibición de salir a la calle, opresión de maridos celosos, falta de dinero, matrimonio forzado, violencia de género.

Ya en el libro se indica que “en Batman la media de suicidios de mujeres cuadruplicaba la media mundial de suicidios de hombres, que es tres o cuatro veces superior a la de las mujeres”. Cuando visité Batman me resultó un pueblo muy incómodo: se sentía muchísima opresión en la calle. Después, en la conferencia de alcaldes por la paz que se celebró en San Sebastián-Donostia tuve la oportunidad de entrevistar al entonces alcalde (creo que a día de hoy está en prisión) y le pregunté por el altísimo índice de suicidios de chicas (a veces ni siquiera llegaban a ser mujeres) en la ciudad, a lo que me contestó que ya no había suicidios porque habían tomado  las medidas oportunas (hasta lo que yo sé impulsar los martes como día gratuito para las mujeres que quisieran coger el autobús).

El suicidio de mujeres, natural o forzado, es una lacra que salpica a Turquía. Poco ayudan las declaraciones del Primer Ministro Ahmet Davutoglu cuando en 2014 aseguró que “la igualdad es anormal y va contra la naturaleza” y según su opinión, es “la igualdad de género la que provoca suicidios”. En una línea de declaraciones constantes que las autoridades realizan en contra de la mujer.

Personas que necesitan ayuda para luchar contra la violencia

Personas que necesitan ayuda. /Foto cedida por la artista Daria.

Llama la atención con el “intento” de Turquía de adaptarse a los estándares de protección de derechos humanos demandados por la Unión Europea en el marco del proceso de adhesión, si es que dicho proceso aún es existente. En parte también por la actitud de la propia Unión Europea.

Pero dejando de lado ese debate, el Informe sobre las perspectivas para las mujeres en Turquía en 2020 solicita al Gobierno turco, en cuanto a análisis de situación actual y recomendaciones, que investigue el repentino aumento de casos de suicidio entre las mujeres del este de Turquía y que analice de manera pormenorizada el fenómeno del suicidio de honor, así como que conceda ayuda y apoyo a las mujeres que se hallan bajo la presión de la familia y del entorno, a fin de evitar situaciones en las que la familia que renuncia al asesinato de honor es capaz de conducir a la mujer al suicidio de honor”.

De la misma manera el informe, relativo a 2012, muestra la preocupación por las “informaciones facilitadas por el Instituto de Estadística de Turquía” que sitúa en un 39 % a las mujeres que han padecido violencia física en algún momento de su vida. Estos datos se remiten a 2012. Es muy complicado encontrar datos actuales.

El informe expresa su preocupación “por la frecuencia y la gravedad de la violenica contra las mujeres, incluido los crímenes de honor y los matrimonios precoces y forzados, así como por la ineficacia de las medidas existentes y por el laxismo de las autoridades turcas” respecto del “castigo de los que perpetran delitos de género”.

Según ONU Mujeres, el Código penal turco que prohíbe el homicidio con agravante, incluye los homicidios cometidos en nombre de la costumbre (art.82.k). Sin embargo, la interpretación que se hace de costumbre no abarca el término “honor”, por lo que existe una laguna legal que implica aplicar el agravante que correspondería a la causa “honor”.

Una definición de violencia por motivos de “honor” debe reflejar tres elementos básicos:

  1. control sobre la conducta de una mujer
  2. sentimiento masculino de vergüenza por haber perdido el control sobre la conducta
  3. participación de la familia o la comunidad al reaccionar ante esa vergüenza y aumentarla
Día de la Eliminación de la Violencia contra la mujer

Día de la Eliminación de la Violencia contra la mujer. / Foto cedida.

2. El blog “Tortura a una mujer en Analya” expresa la violencia impune contra la mujer

Precisamente es ese “laxismo de las autoridades turcas e ineficacia de medidas existentes” las que denuncia una mujer turca a través de su blog, al que ha titulado ‘Tortura a una mujer en Analya’. Un blog impactante de leer y ver, en él publica sus fotografías con moratones en el rostro y en las piernas, que supuestamente le ha propinado su ex novio. Utilizo “supuestamente” porque he intentado ponerme en contacto con ella en repetidas ocasiones pero no he recibido respuesta.

“Hace días que no puedo salir de casa, tengo mucho miedo y lo estoy pasando muy mal. La semana pasada, me golpearon en frente de mi edificio. La policía no hizo nada. Pedí que tomasen las grabaciones de seguridad, pero no lo hicieron. Ni siquiera llevaron al cuartelillo al hombre que me pegó y tampoco le tomaron declaración. Ni siquiera ha comparecido ante un juez. No ha rendido cuentas de todas las maldades que me ha hecho”, explica en el primer párrafo.

A pesar de que he roto con él [ex-novio], no me deja en paz. Me pega en la calle, me insulta y me amenaza, entra por la fuerza en mi casa, me secuestra en mi propia casa, me molesta, me roba el teléfono y el dinero, y se mea en la puerta de mi casa porque no le he abierto la puerta. Ya no lo soporto más. La policía no me ayuda“, detalla en el blog.

Enumera una serie de acontecimientos desde mediados de marzo hasta septiembre del 2015. Desde entonces no ha publicado más posts. En el blog relata también el trato inhumano de la policía, supuestamente al no brindarle la protección necesaria, incluso diciéndole “que no les molestara” porque se trataba del Ramadán.

Una lenta actuación policial que la autora Carla de la Vega expresaba en su libro “El Harén de Estambul”, así como escasez de casas de acogida.

Un cifra aproximada de 300 mujeres fueron asesinadas durante 2014. Aunque obtener una cifra es realmente complicado. Un informe del Ministerio de Familia y Políticas Sociales turco indica que más de 17.000 mujeres solicitaron protección policial contra cónyuges en 2014, protección que en muchos casos llegó tarde.

Entre tanta desgracia de vulneraciones de derechos humanos quería mostraros un libro que ha llamado mi atención: I exist. Ha sido elaborado y publicado por la organización Kamer. El libro muestra la historia de 15 mujeres que residen en el este de Turquía. Los nombres y las localizaciones de las mujeres han sido cambiados para preservar su anonimato (imagino que su seguridad también) y son sutituidos por un I am here (yo estoy aquí), lo que en forma colectiva se traduce en We are here (nosotras estamos aquí).

De la misma manera, el hashtag #shareyourstory (comparte tu historia) sirvió para que muchas mujeres rompieran su silencio en Twitter compartiendo la violencia que habían sufrido. We Will Stop Women Murders es una iniciativa que intenta erradicar este tipo de lacras. La Asociación para Prevenir los crímenes de honor y validar el potencial femenino (Töder) ha creado grupos especiales para informar a la asociación sobre incidentes que se creen en Mardin y sus alrededores. Una manera de intervenir de forma previa a los crímenes de honor.

Recordamos que la protección de derechos humanos garantiza una sociedad civil fuerte, lo que es deseable para el funcionamiento correcto de la misma. Turquía es parte de la Convención sobre la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer y su Protocolo factultativo desde 1985 y 2002, respectivamente.

 


Declaración Universal de los Derechos Humanos 1948:

artículo 3: derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad personal.
artículo 5: prohibición de las torturas y las penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.
artículo 7: igualdad ante la ley y protección contra la discriminación.
artículo 8: derecho a un recurso efectivo ante los tribunales nacionales competentes en caso de violación de derechos fundamentales.

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